sábado, 10 de diciembre de 2016

BENJAMÍN ÁLVAREZ SUÁREZ, de pastor a abogado de renombre en Madrid


Benjamín Álvarez Suárez, nació en Asturias, en el Concejo de Morcín, en el seno de una familia numerosa (trece hermanos), con raíces en Riosa y Morcín. Murió en Madrid el 25 de abril de 1972, según la esquela que aparece publicada en el diario ABC el 21 de diciembre de 1980 con motivo de la celebración del VIII aniversario de su fallecimiento.
Sobre la azarosa y dura vida de Benjamín, hasta conseguir el éxito, se han escrito diversos artículos, fundamentalmente, casi todos basados en el publicado en la Revista Gráfica "Estampa" con fecha 30 de noviembre de 1935 y firmado por el periodista Eduardo-Isaac Hernández. En Asturias, también se ha ocupado de la figura de Benjamín Álvarez el Blog de Acebedo http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2014/06/benjamin-alvarez-suarez-abogado-de.html .

La vida de Benjamín es un autentico ejemplo de sacrificio y superación en circunstancias verdaderamente difíciles.
La situación  familiar le obligó a vivir en Riosa, con ocho años, en casa de sus abuelos, donde ejerció el oficio de pastor, cuidando las  ovejas y las cabras por los montes de Riosa, lo que le impidió asistir a la escuela.
En esa época se estaba construyendo la conducción de agua desde los manantiales de la vertiente oriental de la Sierra del Aramo hasta Oviedo, por lo que comenzó a trabajar en ella, teniendo que transportar a hombros cestos terreros cargados de grava (esta obra finalizó en el año 1911). Un día, cuando regresó del trabajo, le dijeron que su padre había muerto.
Fue entonces cuando, con doce años, para ayudar con un mejor sueldo a su madre viuda y a sus hermanos,  entró a trabajar en Las Minas de Riosa, como "guaje" o "rampleru"; paso después a las minas de Nicolasa, en Mieres y, posteriormente, a Hulleras de Turón, donde trabajó como picador.
Con dieciséis años, participó en la huelga general del año 1917 por lo que fue despedido. Hubo de pedir trabajo en la Sociedad Fábrica de Mieres, siendo admitido en La Mina "Baltasara". 
Después de su último trabajo como minero, en las Minas del Naranco, decidió dar un giro sustancial a su vida y logra el puesto de sereno -vigilante nocturno - del Hotel Francés, de Oviedo, pasando, después a desempeñar el trabajo de echador -mozo de café encargado de llevar cafeteras y echar el café y la leche en las tazas - en el Café de París.
A pesar de no saber leer y escribir, siguió ascendiendo: se empleó como mozo de comedor al servicio de un aristócrata asturiano.
En el año 1924, dio el salto a Madrid en busca de mejor fortuna, colocándose al servicio de un señor millonario, aprovechando sus horas libres -de 6 a 8 horas - para aprender a leer y a escribir en una academia. A fuerza de tesón y esfuerzo se hizo bachiller y terminó las carreras de perito mercantil y maestro. Y aún tuvo fuerzas para hacer la carrera de derecho llegando a tener un prospero despacho de abogado.
Sin embargo, antes de conseguir el éxito, hubo de pasar por situaciones desagradables, como cuando estudiaba la carrera de derecho con una beca. Era la época de la dictadura del General Primo de Rivera, quien,  debido a  las protestas estudiantiles contra el régimen,  cerró  la Universidad. Tuvo la suerte de tener protectores como los catedráticos Ureña y Clemente de Diego que, conocedores de su valía, le proporcionaron un contrato como auxiliar de Instrucción Pública, Así pudo terminar su carrera y establecerse como abogado llegando, incluso, a ser miembro del Tribunal Supremo.
Según se recoge en el blog de Acebedo, el 27 de enero de 1934, sus compañeros de profesión le hicieron un gran homenaje de reconocimiento público que tuvo la adhesión de todos los colegios de abogados de España, asistiendo ministros representando al Gobierno de la Nación, miembros de la judicatura y representantes de diverso organismos y entidades: Incluso estuvo presente el ingeniero de Hulleras de Riosa, el Sr. García Lago, que dio fe de su pasado minero.
No solamente recibió este homenaje, sino que también fue agasajado por sus paisanos en el Centro Asturiano de Madrid y por la "Cooperativa de Despojos" de Madrid, el 10 de febrero de 1935 en el "Restaurante Biarritz".
Con el paso de los años y a pesar de su éxito, Benjamín Álvarez, no se olvidó de la tierra de sus padres, donde nació y vivió su su dura infancia y primera juventud (Morcín y Riosa) haciendo donaciones a algunas de sus iglesias. Concretamente, sabemos que, después de la construcción de la nueva iglesia parroquial de Riosa en el año 1956, donó el nuevo sagrario de la iglesia y algunos cuadros - el sagrario es el que aún se usa en la iglesia parroquial y uno de los cuadros puede contemplarse en una de las capillas (se trata de un obispo dando limosna a un mendigo a la puerta de la iglesia). 
Este es el artículo de la Revista "Estampa".

Portada de la Revista Estampa, el día en que fue publicado el artículo sobre Benjamín Álvarez Suárez:



Foto de Benjamín Álvarez Suárez que aparece en el reportaje publicado sobre él en la revista "Estampa":